Voz del Papa
¿Por qué en el Cerro del Cubilete?
José Martínez Colín
El próximo viernes 23 de marzo el Papa llegará desde Italia a
México a la ciudad de León, Guanajuato. Tiene programado celebrar
la Santa Misa el domingo 25 en el Parque del Bicentenario, muy
cerca del Cerro del Cubilete. Su visita ayudará a confirmar en la fe.
El lugar no es indiferente. Además de los motivos de salud
para el Papa por el cual se prefirió este lugar a otras ciudades de
mayor altura sobre el nivel del mar, también tiene razones
religiosos.
El Cerro del Cubilete es una montaña en el estado de
Guanajuato y algunos lo consideran el centro geográfico de la
República Mexicana. En su cima, para honrar a Cristo Rey, se
encuentra el monumental Cristo de la Montaña , el cual tiene su
historia.
México fue el primer país en celebrar la fiesta de Cristo Rey.
En 1914 el delegado apostólico Mons. Leopoldo Ruíz y Flores
presentó el proyecto para proclamar el reinado de Cristo. El Papa
Pío X lo aprobó y así México se consagró a Cristo Rey. Se buscó un
lugar para erigirle un monumento, escogiendo el Cerro del Cubilete.
El cerro era propiedad de la familia Macías, de origen
sinaloense, quien donó el lugar. Se inauguró el 9 de abril de 1920.
Inicialmente era una imagen de 9 metros, pero era tanta la
afluencia de peregrinos que se procedió a levantar un segundo
monumento de mayores dimensiones, y el primero se bajó a la
explanada. Lamentablemente, bajo el gobierno de Álvaro Obregón
México padeció una persecución religiosa. No obstante el 11 de
enero de 1923 el representante del Papa colocó la primera piedra, lo
cual bastó para ser expulsado del país. Hubo muchas dificultades
para seguir la construcción, y de hecho fue prohibida el 30 de
agosto de 1923.
Dos años después el Papa Pío XI, inspirado por la iniciativa
mexicana, decretó para toda la Iglesia la festividad de Cristo Rey.
En México crecía el odio de los gobernantes hacia la Iglesia y
por ello el primer monumento fue destruido desde una avioneta por
el ejército comandado por el general Joaquín Amaro, bajo las
órdenes del presidente Plutarco Elías Calles. Con sus restos se
construyó la Ermita Expiatoria.
Después de las persecuciones, en 1944 se procedió a construir
uno nuevo. La nueva imagen mide 20 metros de altura y pesa 80
toneladas. Está de pie sobre una semiesfera que representa al
mundo. Esta estatua de Cristo es la más grande del mundo hecha
de bronce y no de concreto o mármol como las de otros lados. Fue
realizada por el escultor mexicano Fidias Elizondo.
Todo el edificio y también la imagen de Cristo siguen la
tendencia llamada Art Deco. Un edificio funciona como base de la
estatua. Cristo Rey abre los brazos y dos ángeles que se hincan a
sus pies le presentan una corona de espinas y una corona real.
Este monumento es el primero que se construyó a Cristo Rey
en el mundo, incluso antes del de Río de Janeiro en Brasil que mide
35 metros.
Este monumento es símbolo de la fidelidad del pueblo de
México a Cristo, aun hasta el derramamiento de la propia sangre en
momentos dramáticos de su historia. Representa una llamada a
extender su reino, reino de justicia y de paz, reino de esperanza y
de bondad, a todos los ámbitos del quehacer humano. Por ello,
ahora que viene el Papa, el Vicecristo, es un lugar propicio para
manifestarle nuestra adhesión. Encomendemos en nuestras
oraciones los frutos de esta visita pastoral.
José Martínez Colín es sacerdote, Ingeniero en Computación por la UNAM y Doctor en Filosofía por la
Universidad de Navarra
(e-mail: articulosdog@gmail.com )