LA FAMILIA IGLESIA DOMÉSTICA
ESCRITOS APOSTÓLICOS
El libro de los Hechos de los Apóstoles nos habla de dos clases de reuniones en las
que participaban los cristianos: al templo acudían para hacer la oración y en las
casas se reunían para escuchar la enseñanza de los apóstoles y celebrar la fracción
del pan (2, 46-47 y 5, 42).
San Pablo con frecuencia saluda a la Iglesia, que se reúne en las casas de Prisca y
Áquila o en casa de Ninfa. La Biblia Vulgata, al traducir estas frases, utiliza la
expresi￳n “iglesia doméstica”. Para Pablo, pues, la casa es el lugar donde se reúne
la comunidad, en la que reside la plenitud de la Iglesia.
Ya en aquellos momentos iniciales la casa jugó un papel muy importante en la
evangelización. En ella eran acogidos los misioneros y se cultivaba la hospitalidad,
siendo el testimonio cristiano de sus miembros un medio muy eficaz para extender
el mensaje. Así la familia cristiana llegó a ser el fermento de la Iglesia, al
constituirse en el centro de la vida eclesial y de la evangelización.
LOS SANTOS PADRES
Los Santos Padres afirman que la familia es una iglesia, porque en ella está
presente Dios. Para San Agustín la tarea educativa de los padres, por encender y
mantener la fe en el corazón de los hijos, es un verdadero ministerio eclesial como
el del obispo (Ep 188, 3 y Serm 94).
Fue San Juan Crisóstomo quien presentó con más claridad a la familia como una
iglesia en peque￱o. “Cuando ayer os dije que cada uno de vosotros convierta su
casa en una iglesia, aclamasteis a grandes voces y disteis signos del placer con que
aquellas palabras os inundaron” (In Gen Hom 2,3). Y al día siguiente les vuelve a
decir que el hogar es una pequeña iglesia, si en él se practica la caridad y la
hospitalidad y sus miembros confiesan la fe cristiana (In Gen serm 7, 1). Este santo
obispo ve en la misma familia cristiana elementos importantes de la gran Iglesia: la
mesa de la Palabra, la hospitalidad, el testimonio de la fe y una especial presencia
de Cristo. Cuando nace el primer hijo, es como un puente entre los esposos,
convirtiéndose los tres en una sola carne “y los tres constituyen una familia,
peque￱a iglesia”, decía San Juan Cris￳stomo en su Homilía 20, 6 sobre la carta a
los Efesios.
LA ENSEÑANZA DE LA IGLESIA
Juan XXIII : Juan Pablo II refiriéndose a Juan XXIII decía que “en la memoria del
Papa Juan encontramos hoy estas dos dimensiones de la Iglesia: la grande,
universal y la peque￱a, doméstica”. Y reconocía que gracias a él ha vuelto a ser
actual la definición de la familia como iglesia doméstica (homilía 26-4-1981).
Concilio Vaticano II.- En la Congregación General 52ª (21-10-1963), decía
Monseñor Karol Wojtyla, que se adhería de todo corazón a los que habían
intervenido en el Aula Conciliar para apoyar la importancia de la familia cristiana en
la estructura del Pueblo de Dios y a￱adía: “no sin fundamento, en la antigüedad la
familia fue llamada “iglesia” por algunos”.
Constituci￳n Dogmática Lumen Gentium: “En esta especie de Iglesia doméstica (de
la familia) los padres deben ser para sus hijos los primeros predicadores de la fe”
(11). Y en el Decreto sobre el apostolado de los seglares la familia es presentada
como “santuario doméstico de la Iglesia” (11). La familia cristiana, fundada en el
matrimonio (imagen y participación de la alianza de amor entre Cristo y la Iglesia),
pone de manifiesto “la auténtica naturaleza de la Iglesia, ya por el amor, la
generosa fecundidad, la unidad y fidelidad de los esposos, ya por la cooperación
amorosa de todos sus miembros” (Gaudium et Spes 48).
Pablo VI.- Con frecuencia se refirió a la familia cristiana como Iglesia Doméstica.
En la Exhortaci￳n Apost￳lica “Marialis Cultus”(2-2-1974): “La familia cristiana se
presenta como una iglesia doméstica…si elevan en común plegarias suplicantes a
Dios; porque si fallase este elemento, faltaría el carácter mismo de familia como
iglesia doméstica” (52). Y en la Exhortaci￳n Apost￳lica “Evangelii Nuntiandi” (8-12-
1975) dice Pablo VI que la familia ha merecido muy bien,”en los diferentes
momentos de la historia y en el Concilio Vaticano II, el hermoso nombre de “iglesia
doméstica”. Esto significa que en cada familia cristiana deberían reflejarse los
diversos aspectos de la Iglesia entera”. Y a￱adía que la familia debe ser un
espacio “donde el Evangelio es transmitido y desde donde éste se irradia
(71).
Juan Pablo I . - También este Papa en su corto pontificado se refirió a la familia
como iglesia doméstica: “La santidad de la familia cristiana es sin duda alguna el
medio más apto para llevar a cabo la renovación serena de la Iglesia que el Concilio
deseaba con tanto afán; a través de la oración en familia, la ecclesia domestica se
convierte así en realidad efectiva y lleva a la transformaci￳n del mundo” (21-9-
1978).
Juan Pablo II se refirió a la familia como “iglesia doméstica” en múltiples
ocasiones. Para él no es una mera expresión piadosa o un planteamiento
estratégico en orden a la nueva evangelización ; se trata de una verdadera
definición. La Iglesia doméstica es querida por Dios y está fundada por Cristo y
sobre Cristo.
En la Exhortación Apostólica Familiaris Consortio (22-11-1981) el Papa
profundiza en esta realidad. Merece la pena destacar la frecuencia con que Juan
Pablo II expresamente llama a la familia “iglesia doméstica” o “peque￱a iglesia”: en
quince ocasiones de forma directa y explícita, aunque su contenido está presente
en todo el documento, principalmente desde el número 49 al 64. La familia, iglesia
doméstica, participa de la vida y misión de la Iglesia y lo hace de una manera
propia y original, “según la modalidad comunitaria”. La familia está insertada en el
misterio de la Iglesia, del que es imagen viva y representación histórica. Hay
múltiples vínculos “que unen entre sí a la Iglesia y a la familia cristiana, y que
hacen que esta última “sea a su manera, una imagen viva y una representaci￳n
hist￳rica del misterio mismo de la Iglesia”.
En esta Exhortación sobre la familia se refirió el Papa también a la misión
evangelizadora de la familia, iglesia doméstica : La pequeña Iglesia doméstica,
como la gran Iglesia, tiene necesidad de ser evangelizada continuamente. Hablando
del ministerio de evangelización de la familia dice que la “futura evangelización
depende en gran parte de la iglesia doméstica” y con relación a la catequesis
familiar a￱ade que “la iglesia doméstica es el único ámbito donde los ni￱os y los
j￳venes puedan percibir una auténtica catequesis”. El ministerio de evangelizaci￳n
y de catequesis de la iglesia doméstica ha de estar en íntima comunión con los
servicios de la comunidad eclesial diocesana y parroquial. Por su propio espíritu
misionero, la iglesia doméstica está llamada a ser un signo de la presencia de Cristo
y de su amor para los alejados.
Termina Juan Pablo II su Exhortaci￳n sobre la familia pidiendo que “ la Virgen
María, como es Madre de la Iglesia, sea también Madre de la iglesia
doméstica, y gracias a su ayuda materna, cada familia cristiana pueda llegar a ser
verdaderamente una “peque￱a iglesia”, en la que se refleje y reviva el misterio de
la Iglesia de Cristo” (86).
Benedicto XVI , siguiendo la estela de sus predecesores, habla frecuentemente de
la familia cristiana como iglesia doméstica. Recopilamos algunas enseñanzas suyas.
Con relación a la Iglesia: El crecimiento de la familia hay que situarlo en el
contexto de la familia más amplia, que es la Iglesia. Sin la familia cristiana faltaría
la unidad básica de vida y de construcci￳n de la “familia de Dios”. La familia, para
ser “peque￱a Iglesia”, debe vivir bien insertada en la “gran Iglesia”, es decir, en la
familia de Dios que es la Iglesia. Cuanto más impregnada esté la familia (célula
viva de la Iglesia) del espíritu y de los valores del Evangelio, tanto más la Iglesia
misma se enriquecerá y responderá mejor a su vocación. La familia es la verdadera
“Iglesia doméstica”, sobre todo cuando es fruto de comunidades cristianas vivas de
las que surgen jóvenes con verdadera vocación al sacramento del matrimonio. Es
necesario que las parroquias se esfuercen por sostener a las familias, pequeñas
iglesias domésticas, en su tarea de transmisión de la fe. La familia es el camino de
la Iglesia porque es «espacio humano» del encuentro con Cristo. La familia fundada
en el sacramento del Matrimonio es actuación particular de la Iglesia, comunidad
salvada y salvadora, evangelizada y evangelizadora . Como la Iglesia, está
llamada a acoger, irradiar y manifestar en el mundo el amor y la presencia de
Cristo.
Familia y evangelización En la familia, “Iglesia doméstica”, es donde se escucha
por primera vez el Evangelio de Jesús y donde se practica por primera vez el etilo
de vida cristiana. La familia, es “peque￱a Iglesia”, porque transmite a Dios,
transmite el amor de Cristo, en virtud del sacramento del matrimonio. La familia,
fundada sobre el matrimonio entre el hombre y la mujer, está también llamada, al
igual que la Iglesia, a ser imagen del Dios Único en Tres Personas. Así es como la
familia, está llamada a ser evangelizada y evangelizadora, humana y
humanizadora. La nueva evangelización tiene también como un objetivo primordial
la familia. Ella es la verdadera “Iglesia doméstica”. La nueva evangelización
depende en gran parte de la Iglesia doméstica.
La Familia de Nazaret es icono y modelo de toda familia humana. Es necesario
que todas las familias cristianas miren con confianza a la Sagrada Familia, la
original “iglesia doméstica”. La Sagrada Familia es icono también de la Iglesia
doméstica , que está llamada a rezar unida. “La familia es Iglesia doméstica y
debe ser la primera escuela de oración. En la familia, los niños, desde la más
temprana edad, pueden aprender a percibir el sentido de Dios, gracias a la
enseñanza y el ejemplo de sus padres: vivir en un clima marcado por la presencia
de Dios. Una educación auténticamente cristiana no puede prescindir de la
experiencia de la oración. Si no se aprende a rezar en la familia , luego será difícil
colmar ese vacío. Y, por lo tanto, quiero dirigiros la invitación a redescubrir la
belleza de rezar juntos como familia en la escuela de la Sagrada Familia de
Nazaret. Y así llegar a ser realmente un solo corazón y una sola alma, una
verdadera familia” (Discurso, 28-12-11).
Familia y sociedad : Para los creyentes, la familia, célula de comunión que
constituye el fundamento de la sociedad, es como una “peque￱a iglesia doméstica”,
llamada a revelar al mundo el amor de Dios. La familia, iglesia doméstica, es
también la garantía más sólida para la renovación de la sociedad . Como
primera escuela de vida y de fe, y como “iglesia doméstica”, la familia está llamada
a educar a las nuevas generaciones en los valores humanos y cristianos para que,
orientando su vida según el modelo de Cristo, forjen en ella una personalidad
armónica.
Familia y vida : La familia es considerada con razón como iglesia doméstica y
santuario de la vida . El Concilio Vaticano II ha hablado de la familia en términos
de Iglesia doméstica, de “santuario intocable” donde la persona madura en los
afectos, en la solidaridad, en la espiritualidad.
MARIANO ESTEBAN CARO