Pelicano Redentor.
Autor: Franco de Jesús Sacramentado y de la Santa Faz
A que vienes Señor mío a golpear mi puerta?
A traerte cruz y verdadera luz, he venido
no temas porque así como quito también doy
y aunque sientas que desfallezcas
si te acercas a mi Eucaristía,
en yugo liviano y carga ligera
tus penas se convertirán.
Mi puerta esta abierta
entra y levanta tu tienda Señor.
Oh huésped del alma, divino morador
mas nunca te vayas,
lléname de coraje y amor
para profesarte en cualquier situación.
Como el gorrión que se adormece
en invierno bajo el candor del Sol.
Así Amado mio quiero permanecer yo
verte radiante en tu Custodia,
contemplarte siempre mi adorado Sol
y dormirme bajo el abrigo de tu amor.
Oh mi Sol, mi Pelícano redentor,
hasta la sangre de tu pecho ofreciste
para alimentarme como a un débil pichón.
Con flor de harina me alimentaste
me saciaste con miel silvestre,
tu cuerpo es comida, que nutre mi fé.
O Corpus et Sanguis Christi,
por las calles te adorare Señor.
Tu Corazón Eucarístico bendiga
a este siervo tuyo reparador,
He abierto la puerta, entra ya mi Dios
embriaga mi alma con el fuego de tu amor.