Muy provechoso sería saber que:
Autor: Franco de Jesús Sacramentado y de la Santa Faz SRs
Gracia, es amanecer a un nuevo día, poder rezar laudes al rayar el alba y que los
pájaros se unan a la oración cantando sus trinos.
Gracia, es poder sentir como toda la naturaleza alaba a su Creador desde que sale
el sol hasta el crepúsculo del atardecer. Y por la noche silenciosa meditar el
misterio del Señor en el Sepulcro, esperando la madrugada para resucitar a un
nuevo día.
Gracia es caminar por calles silenciosas, sentarse a la sombra de un gran árbol
mientras por los dedos pasan las cuentas del Rosario.
Gracia, es poder llevar la cruz con alegría, porque después de este oscuro día,
llegara el día de luz perpetua.
Gracia es poder compartir con los hermanos, el amor de Dios, amándose los unos a
los otros como Él nos ama.
Gracia es poder disfrutar del silencio, mirar al campo y ver los sembrados,
contemplar el horizonte y pensar que nos queda camino por recorrer.
Gracia, es escuchar la lluvia y ver como les vuelve un verde profundo a las hojas de
los árboles al mojarse. Poder escuchar los truenos y rayos, o ver como un
relámpago ilumina el cielo de una noche oscura en plena tormenta.
Gracia, es escuchar el croar de las ranas en plena fiesta bajo la lluvia.
Gracia es sentir las tardes frescas de otoño, mientras las hojas caen de los arboles,
y ver los pajaritos acurrucados en la rama de un fresno.
Gracia, es sentir las heladas en invierno, y tocar el agua de un charco escarchado.
Ver como el fuego consume la leña en la hoguera. Y desear que nuestra vida se
consuma en el fuego del amor Divino.
Gracia, es visitar al Señor en el Sagrario, adorarlo y amarlo. Abrir el corazón y
dejarse amar por Él, silenciar la mente y decirle: Habla Señor que tu siervo
escucha.
Gracia, es saber que Él llama a los que él quiere, que no vino por los justos sino por
los pecadores. Gracia, es consagrarse a Dios y serle fiel por amor.
Todo gira en torno a la Gracia... por la Gracia del Padre hemos sido creados, por las
Gracias merecidas por su Hijo en la Cruz fuimos redimidos. Si aceptamos las
gracias que nos da el Espíritu Divino llegaremos a la santidad.
Gracia es vivir esta vida, teniendo en cuenta las palabras del Apóstol: "todo es
gracia para los que aman al Señor".