¿Y, el derecho humano a la vida?
Dicen: “Actualmente los derechos humanos de todas las mujeres defienden
firmemente el derecho a decidir libremente sobre su salud sexual y reproductiva,
siendo por ello libres de discriminación y violencia. Hay que recordar que el número
de embarazos no deseados depende de las políticas de educación en salud sexual y
reproductiva y de las facilidades de acceso a los métodos anticonceptivos y no de la
forma de regular los abortos”, destacaban en un comunicado las Juventudes
Socialistas.
“El Partido Popular pretende gobernar de nuevo sobre la autonomía corporal de las
mujeres como personas con plena capacidad para decidir sobre ser madres o no,
sobre su propio cuerpo. Se obliga a las mujeres a continuar con un embarazo no
deseado, y además sufrimos duros recortes en los servicios públicos que dejan una
profunda indefensión a las criaturas que nacen”, aaden.
La actual Ley de Plazos, “constituye un marco de libertad que impide que la moral
de ciertos grupos eclesiásticos arrasen con el derecho de elección de las mujeres;
un marco que asegura una decisión respetada, asumida colectivamente por la
sociedad, en la cual el estado garantiza los recursos y medios para evitar que
vuelva a ser una cuestin individual, clandestina y prohibida”. Sin duda, es todo un
manifiesto anti vida, matar gratis y con la venia del estado, es la solución a los no
deseados. En los años 30 y 40 del pasado siglo ya lo promulgó y lo practicó algún
partido y lo impuso en algún estado.
Ante manifiestos como este cabe preguntarse: ¿Y, los derecho de los hijos? ¿Es
posible que existan humanos que desprecien el derecho a la vida, primer derecho
humano y sin el cual ninguno otro tiene sentido? En el comunicado es antes el
aborto que las criaturas que nacen, mejor abortarlas que nacer, dicen. ¿Puede una
madre olvidarse del hijo de sus entrañas? Las Juventudes Socialistas sí.
Jesús Domingo Martínez