ANTE SU PASCUA

 

Recemos por Mons. Bonino.

Fue sometido a una operación y una infección complica su recuperación.

Recemos por Julio Bonino, su estado de salud es complicado.

Ante la Pascua de Mons. Julio Bonino.

De esta manera se nos acercó la realidad de un final inesperado y sorpresivo.

Nos conocimos en los tiempos de nuestros estudios de teología.

En ese tiempo ya mostraba su ser una persona con una profunda convicción de ser de Iglesia.

Últimamente nos volvimos a encontrar en algunos ejercicios espirituales que compartimos.

Los curas de su diócesis se unían a los de la diócesis de Mercedes y él venía con ellos.

No dudaba en hablar de su amor por la Virgen María.

No ocultaba su profundo sentido de familia.

En muchas oportunidades hacía referencia a sus vivencias familiares aunque hacer tal cosa le emocionase profundamente.

Prefería poner de manifiesto su emoción en su voz entrecortada y sus ojos plenos de humedad a ocultar la gratitud de poder hundir su cristianismo en lo cotidiano de la vida familiar.

Conocía, palmo a palmo, su diócesis y las dificultades y los logros que vivía su gente.

Hablaba con sencillez de los problemas pastorales y de la minería a cielo abierto.

Hablaba con cariño de los curas de su diócesis y de la gente de la misma.

No dudaba en mirar a los ojos de su interlocutor para que se supiese cercano y atendido.

Sus lentes eran un instrumento que utilizaba para mirar, por sobre ellos, con profundidad y afecto.

Muy difícilmente se le podía escuchar perdiendo su bonhomía y serenidad.

Sin duda tenía defectos (como todo ser humano) pero los mismos se disimulaban detrás de su calidez humana.

Sobrepasado por la realidad y los desafíos nuevos decidió presentar su renuncia al frente de su diócesis pero la misma no le fue aceptada y continuó trabajando con la misma fuerza y la misma dedicación de siempre ya que su amor por la Iglesia era mayor que lo propiamente suyo.

Cuando las jerarquías eclesiales dispusieron continuase al frente de la diócesis de Tacuarembó el Señor dispuso su pase a retiro definitivo.

Inesperado y sorpresivo pase a retiro.

En el lenguaje de hoy diríamos que Julio era una personalidad “de bajo perfil” por ello no ha de llamar atención muchas personas de diversas fuerzas vivas de la diócesis se vean consternadas y dolidas ante el acontecimiento de su pascua.

No le importaba el credo que profesasen. Bastaba necesitasen de su escucha para estar disponible y pronto para dar su mano fraterna.

Estaba muy comprometido con muchos de los movimientos sociales de ese territorio donde durante muchos años sirvió como Obispo.

Nació en el 47. Se ordenó sacerdote en el 74. Fue consagrado Obispo en el 90.

Los números se escriben con facilidad pero ninguno de ellos llega a decir de su trabajo, entrega y disponibilidad.

Dejo para el final de estos pobres renglones su sencillez.

No hacía alarde de su condición ni gustaba de los grandes protocolos.

No dudaba en ponerse del lado de la gente ante el boato o la solemnidad de las celebraciones. Tal cosa lo hacía cercano y amigable.

La Iglesia vive un día de conmoción y oración. Ha marchado a la casa del Padre una gran persona que supo hacer de su vida un servir desinteresadamente.

 

Padre Martin Ponce de León SDB