¿QUÉ
ES LO NUESTRO?
En oportunidades nos
creemos poseedores de algunos méritos.
Hemos realizado logros en
nuestra vida y ello puede ser motivo de orgullo.
Hemos logrado…… y podemos
realizar una lista de nuestros logros.
Logros que, en muchas
oportunidades, no hacen otra cosa que reflejar nuestro esfuerzo.
Logros que, en algunas
oportunidades, son manifestación de nuestra opción de vida.
Pero, también, la vida se
encarga de “pincharnos el globo” para hacernos saber que nuestros logros no son
tales.
Muchos de nuestros logros,
para que perduren, necesitan de nuestro esfuerzo y nuestra dedicación
constante.
Ello nos está mostrando que
nuestros logros no son tales.
Logro no es lo logrado sino
el poder permanecer en ello.
Mantenerse es mucho más
difícil que lograr algo.
¿Por qué nos cuesta tanto
conservar un logro si el mismo es nuestro?
La razón es muy sencilla y
responde al hecho de que los logros no son nuestros.
Por más que nos
involucremos y nos empeñemos nunca serán, plenamente, nuestros logros.
Nuestros logros responden a
nuestras capacidades personales.
Son capacidades que están
en nosotros y debemos saber descubrir.
Desde el “me gusta” al
poder tener logros debe pasar un largo proceso.
Proceso donde vamos, en
cierta medida, probándonos.
No todos se destacan en los
mismos campos de acción.
No todos podemos dedicarnos
a las mismas actividades.
Debemos ir descubriendo qué
es lo nuestro.
Ello es ir descubriendo
quienes somos verdaderamente.
Hay seres que con un suceso
pueden realizar una brillante novela, otros podrán realizar una hermosa pintura
y otros no sabrán darle utilidad al suceso.
Hay seres que logran, de
una palabra, realizar destacadas filigranas literarias mientras que otros
apenas logran repetirla.
Lo mismo sucede con las
cosas más variadas.
Una obra de arte puede
realizarse con materiales de deshechos mientras otros se limitan a descartar,
por inútiles, los mismos materiales.
Lo mismo sucede con
nuestras realidades interiores.
Para obtener algún logro
debemos descubrirnos y ello nos hace
saber que nuestras cualidades están en nosotros.
Alguien puso en nuestro
interior eso que nos permite obtener logros.
Pero, también, alguien puso
en nuestro interior la capacidad que nos permite descubrir nuestras
capacidades.
Una vez que hemos
descubierto tal cosa podemos encontrarnos con la capacidad de plasmarlas en
realidades de vida.
Esa capacidad está en
nuestro interior y lo nuestro es poder hacerla aflorar.
Tal cosa es porque alguien
puso en nosotros esas cualidades que nos permiten plasmar capacidades.
Todo lo nuestro dice de ese
alguien que ha puesto en nosotros eso que nos distingue.
Hasta esa capacidad de
descubrirnos ha sido puesta en nosotros por ese alguien.
A ese alguien le podemos
llamar de diversas maneras. Permítanme llamarle Dios.
Lo nuestro es dejarle
actuar. Lo nuestro es de Él para los demás.
Somos tan pequeñas
creaturas que todo lo nuestro dice de Dios en nosotros.
Sin Él nuestra existencia
carecería de total sentido y razón.
Padre Martin Ponce de Leon