Tradición y tradiciones

P. Fernando Pascual

2-9-2018

 

La palabra tradición es vista de modo positivo o negativo, según los significados que se dé a la misma y según perspectivas diferentes.

 

Los defensores de un mundo menos contaminado y más natural defienden modos más "tradicionales" y sencillos de vivir.

 

Los que promueven tecnologías que prometen mejorar la salud y calidad de vida de la gente desean verse libres de algunos modos tradicionales de comportarse.

 

Quienes creen que las nociones de matrimonio y familia cambian con la historia atacan la idea de quienes ven la tradición como algo inmóvil y válido para cualquier época y para todos los seres humanos.

 

La lista podría ser mucho más larga y habría que hacer muchas matizaciones. Lo que parece claro es que hay muchas maneras de defender o atacar la tradición, y ello genera no pocos debates en nuestro tiempo.

 

Una perspectiva que podría enriquecer estos debates surge si constatamos que hay tradiciones que surgen desde estructuras humanas profundamente arraigadas en nuestra historia biológica y cultural.

 

Por ejemplo, actividades tan sencillas como comer o beber han sido constantes (tradicionales) en la experiencia humana, si bien luego se han plasmado en modos concretos (tradiciones) diferentes y cambiantes.

 

Quienes, por ejemplo, antes se contentaban con agua fresca y ahora piden agua embotellada y con sabor, muestran que asumen una tradición básica (beber) y la modifican (la bebida concreta que escogen, según tradiciones nuevas).

 

Resultaría importante, entonces, analizar en qué sentido algunas tradiciones responden a estructuras humanas básicas, que no podemos dejar de lado sin dañar a la sociedad e incluso al ambiente, y qué tradiciones son mudables como pueden serlo los colores escogidos para vestirse en invierno o verano.

 

De este modo, la tradición y las tradiciones no serán vistas como nociones unívocas y aceptables o rechazables en bloque, sino como un conjunto de modos de comportarse que merecen ser evaluados según un criterio básico: ¿en qué medida corresponden o no a la búsqueda humana del bien, la verdad, la belleza y la justicia?