Advocaciones, España

Virgen de Covadonga y la Santina

Autor: Padre Javier Leoz

 

 

 

Covadonga y la Santina son, por excelencia, dos de los símbolos más queridos en la tierra de Asturias.


Según cuenta la tradición, Pelayo -elegido rey en el mismo campo de batalla- recibió el aliento de la Virgen, que se apareció a los combatientes cristianos en el mismo punto donde actualmente está emplazado el santuario de Covadonga, vocablo que significa Cova-longa o Cueva-larga. La batalla fue ganada por los cristianos de Don Pelayo, quién no dudó en atribuir la victoria a la protección de la Virgen. La tradición indica asimismo que, ya antes de la invasión árabe, se rendía culto a la Virgen en esta gruta, que se abre en una elevada roca. A la izquierda de este torrente se encuentra una fuente, llamada de los 7 caños, que según reza la leyenda popular, otorga matrimonio en un año a la persona que beba de todos sus caños (algunas personas afirman que se asegura el resultado si se hace sin respirar hasta haber terminado de beber de todos los caños).

 

 Algunas coplas populares nos lo recuerdan
La Virgen de Covadonga
tiene una fuente muy clara;
la niña que de ella bebe
dentro del año se casa.

Al llegar a Covandonga
no bebas agua, morena,
si, como dijiste ayer
prefieres vivir soltera.
La popular imagen de la Santina -talla del siglo XVIII- preside la Santa Cueva, a la que se accede por una escalera que tiene más de cien peldaños o a través de un túnel excavado en la roca, en cuyo extremo se hallan las tumbas de Palayo y de Alfonso I. Muchos peregrinos suben las escaleras de rodillas, en cumplimiento de alguna promesa mariana

UNA PALABRA: “HUBO UNA BODA....Y LA MADRE DE JESÚS ESTABA ALLI” (Jn 2,1)

-7 caños tiene la fuente de Covadonga en España. Es una llamada para acercarnos a Jesús que, a tiempo y destiempo, es agua fresca para el alma reseca y para el corazón abrasado a la intemperie.
-María, hoy como ayer, sigue protegiendo y dando fuerzas para que nosotros –como militantes en la Fe- salgamos adelante en nuestras pequeñas batallas de cada día.
-Cova-donga (cueva larga) es una llamada a buscar –de vez en cuando- un lugar para el silencio. Un tiempo para la oración. Una autocrítica de nuestra propia vida. Un altura desde donde podamos mejor pensar y divisar el cielo.