Advocaciones, España

Virgen de los Reyes, Sevilla

Autor: Padre Javier Leoz

 

Al igual que sucede con otras imágenes famosas de la iconografía sevillana, un cierto halo de misterio parece rodear los orígenes de la venerable efigie de la Virgen de los Reyes. Historia, tradición y leyenda se entremezclan en la herencia literaria de aquellos historiadores y eruditos que han intentado acercarse al origen de este icono aportando distintas concepciones de su creación.
Algunas fuentes, entre las que podemos citar al propio Lope de Vega en su obra La Virgen de los Reyes (1622), se inclinan por la hipótesis de que la imagen fue, en realidad, una donación a San Fernando de su primo Luis IX, rey de Francia, hecho que parece apoyarse en las antiquísimas zapatillas que calza la Virgen en las que se puede observar la flor de lis bordada, emblema de la Casa Real gala.
Otros autores, sin embargo, se hacen eco en sus escritos de una tradición legendaria, extendida por toda Andalucía, que atribuye a manos angelicales la realización de la escultura de la Virgen.
De todas formas, la advocación “de Reyes”, de Santa María en Sevilla va unida estrechamente a la liberación de la ciudad por parte del Rey San Fernando. A sus pies quiso ser enterrado y, para ello, la imagen mariana fue trasladada al mayor templo gótico católico como es la Catedral Sevillana.

UNA PALABRA: “Dios ha mirado la humillación de su esclava” (Lc 1,48)

-También nosotros, con la coherencia entre palabra y obra, podemos ir labrando el auténtico rostro de María: disponibilidad sin límites.
-El hecho mariano, especialmente a partir de la reconquista, va unido a una manifestación pública de la Fe. ¿Lo hacemos nosotros en el contexto multicultural que nos toca vivir o –más bien- nos replegamos?
-A la sombra de la Giralda de Sevilla se encuentra Ntra Sra de los Reyes. Bueno sería que cada día que pasa pudiéramos exclamar lo del Rey San Fernando: “quisiera al final de mis días....en los pies de esta Virgen descansar”.